Es viernes y estoy en casa, el reloj dice ahora que son las y 29 aunque hace un segundo haya visto otra cosa; mientras divago sobre la hora oficial de la república de Colombia y el servicio secreto inglés, Julieta me dice al oído que está cansada de las canciones de amor, porque son falsas; la vida siempre tiene que seguir aunque el corazón se parta y yo la escucho eufórica.
Estoy absolutamente feliz de ser consejera consultiva LGBT y de haber tenido el programa de ayer con la mamá lesbiana (me sonrío, ayer para mi sigue siendo hoy porque no me he metido en el sobre con la piernipeluda), todo empezó al escribir un artículo que dejé a la mitad para ponerme a garabatear esto.
Vamos Ilichtna ya pasaron los tiempos de bobadas, los tiempos de pensar en serio y a largo plazo están a la orden del día, pasadas las doce, casi la 1, renuncio al artículo hasta mañana.
Viene, como para que sea cierto Hey There Delilah y pienso que es hora de ir a dormir, porque amanece viernes… y estoy en casa.
jueves, 4 de septiembre de 2008
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